Las grandes cantidades de gases de invernadero que son emitidos continuamente a la atmósfera han producido una alteración en el equilibrio de los sistemas climáticos globales. Aún bajo los escenarios más optimistas del cambio climático, éstos gases seguirán siendo emitidos en cantidades considerables durante las próximas décadas.
Incluso si llegaran a estabilizarse las emisiones de GEI, hay cambios irreversibles que no se podrán ya evitar. Por lo anterior, se deben poner en marcha ya las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático. espera que los aumentos en las temperaturas medias continúen.
A nivel geográfico, una primer consecuencia del cambio climático es que las zonas de altas temperaturas anuales se están ensanchando. Como respuesta a estos cambios de temperatura, las especies vegetales que han cambiado sus periodos de floración. Más aún, entre las primeras consecuencias adversas de la alteración de las temperaturas están los incendios forestales, los cuales representan a su vez más emisiones de carbón.
En cierta forma, la percepción delpúblico era hasta hace poco que los cambios climáticos vendrían, pero están aquí ahora mismo. De hecho, en diversos grados están siendo afectados ya los ecosistemas del país y los recursos hidrológicos.
Más aún, comparando los datos obtenidos de recursos geoestratégicos podemos apreciar cómo se están modificando los suelos y paisajes de México.
Con base en los modelos climáticos, en la Tercera Comunicación Nacional 3aComNaL se considera que, bajo los ecenarios de emisión A2 Y B2 el clima de México será más cálido para el 2020, 2050 y 2080, principalmente en los estados del norte del país, donde la temperatura puede aumentar hasta 2ºC en promedio; habrá disminuciones en distribución de la lluvia (norte, noroeste y centro), así como recorrimientos en su distribución temporal, e intensidad, con respecto al escenario base de 1961-1990; la temperatura de la superficie del mar en el Caribe, Golfo de México y Pacífico Mexicano podría aumentar entre 1 y 1.5 °C.
De seguir el mismo curso las emisiones de gases de efecto invernadero, las previsiones anteriores se podrían volver más alarmantes en el futuro. En las distintas regiones, los costos de alterar el ciclo hidrológico serían altos, pues éste se volverá más intenso: en el sur la evaporación aumentará, con lo que aumentará el número de tormentas severas e inundaciones; por otro lado, la humedad disminuirá en norte y noroeste, con lo que habrá más ondas de calor y se intensificarán los periodos de sequía. Se estima que habrá 10-20% menos humedad en el país, y cerca de 40% en las regiones húmedas del Golfo.
Para 2050, los distintos escenarios apunan hacia una reducción de la tierra apta para el cultivo de maíz (de temporal) y baja en el rendimiento de la agricultura. Los recursos hidrológicos pasarán a una situación crítica en Sonora y Baja California, con una fuerte presión sobre la disponibilidad de agua en Sinaloa, en las cuencas hidrológicas del centro y del Lerma, e incluso zonas del sur de México y Yucatán, que sufrirían una presión media.
La cobertura vegetal del país se podría ver reducida hasta en 50%, siendo los bosques y pastizales templados los más vulnerables. Debido a factores demográficos, las regiones del centro y sur se verían afectadas en cuanto a la morbilidad y el consumo de agua por habitante.
En el sector energético y la industria, la región centro del país presenta índices altos de vulnerabilidad. Sobresale también la vulnerabilidad de las plataformas petroleras en la costa del Golfo de México como resultado de un posible aumento en el nivel del mar.
Se han identificado las zonas costeras con mayor vulnerabilidad en Tamaulipas (desembocadura del río Bravo), Veracruz (Laguna de Alvarado, río Papaloapan), Tabasco (complejo deltaico Grijalva-Mezcapala-Usumacinta), Yucatán (los Petenes) y Quintana Roo (bahía de Sian Kaán y Chetumal); en algunos lugares el agua podría introducirse hasta 40 km tierra adentro.
El agua es el recurso más importante para México. La precipitación media anual muestra una tendencia a la disminución en prácticamente todo el país.
Incluso si llegaran a estabilizarse las emisiones de GEI, hay cambios irreversibles que no se podrán ya evitar. Por lo anterior, se deben poner en marcha ya las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático. espera que los aumentos en las temperaturas medias continúen.
A nivel geográfico, una primer consecuencia del cambio climático es que las zonas de altas temperaturas anuales se están ensanchando. Como respuesta a estos cambios de temperatura, las especies vegetales que han cambiado sus periodos de floración. Más aún, entre las primeras consecuencias adversas de la alteración de las temperaturas están los incendios forestales, los cuales representan a su vez más emisiones de carbón.
En cierta forma, la percepción delpúblico era hasta hace poco que los cambios climáticos vendrían, pero están aquí ahora mismo. De hecho, en diversos grados están siendo afectados ya los ecosistemas del país y los recursos hidrológicos.
Más aún, comparando los datos obtenidos de recursos geoestratégicos podemos apreciar cómo se están modificando los suelos y paisajes de México.
Con base en los modelos climáticos, en la Tercera Comunicación Nacional 3aComNaL se considera que, bajo los ecenarios de emisión A2 Y B2 el clima de México será más cálido para el 2020, 2050 y 2080, principalmente en los estados del norte del país, donde la temperatura puede aumentar hasta 2ºC en promedio; habrá disminuciones en distribución de la lluvia (norte, noroeste y centro), así como recorrimientos en su distribución temporal, e intensidad, con respecto al escenario base de 1961-1990; la temperatura de la superficie del mar en el Caribe, Golfo de México y Pacífico Mexicano podría aumentar entre 1 y 1.5 °C.
De seguir el mismo curso las emisiones de gases de efecto invernadero, las previsiones anteriores se podrían volver más alarmantes en el futuro. En las distintas regiones, los costos de alterar el ciclo hidrológico serían altos, pues éste se volverá más intenso: en el sur la evaporación aumentará, con lo que aumentará el número de tormentas severas e inundaciones; por otro lado, la humedad disminuirá en norte y noroeste, con lo que habrá más ondas de calor y se intensificarán los periodos de sequía. Se estima que habrá 10-20% menos humedad en el país, y cerca de 40% en las regiones húmedas del Golfo.
Para 2050, los distintos escenarios apunan hacia una reducción de la tierra apta para el cultivo de maíz (de temporal) y baja en el rendimiento de la agricultura. Los recursos hidrológicos pasarán a una situación crítica en Sonora y Baja California, con una fuerte presión sobre la disponibilidad de agua en Sinaloa, en las cuencas hidrológicas del centro y del Lerma, e incluso zonas del sur de México y Yucatán, que sufrirían una presión media.
La cobertura vegetal del país se podría ver reducida hasta en 50%, siendo los bosques y pastizales templados los más vulnerables. Debido a factores demográficos, las regiones del centro y sur se verían afectadas en cuanto a la morbilidad y el consumo de agua por habitante.
En el sector energético y la industria, la región centro del país presenta índices altos de vulnerabilidad. Sobresale también la vulnerabilidad de las plataformas petroleras en la costa del Golfo de México como resultado de un posible aumento en el nivel del mar.
Se han identificado las zonas costeras con mayor vulnerabilidad en Tamaulipas (desembocadura del río Bravo), Veracruz (Laguna de Alvarado, río Papaloapan), Tabasco (complejo deltaico Grijalva-Mezcapala-Usumacinta), Yucatán (los Petenes) y Quintana Roo (bahía de Sian Kaán y Chetumal); en algunos lugares el agua podría introducirse hasta 40 km tierra adentro.
El agua es el recurso más importante para México. La precipitación media anual muestra una tendencia a la disminución en prácticamente todo el país.